El TSJ del País Vasco revoca una sentencia por "incongruente" y obliga a otorgar una Incapacidad Permanente a una trabajadora con fibromialgia y fatiga extrema

31.01.2026


Parrado Asesores Abogados ha logrado que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco anule una sentencia en primera instancia, que denegaba una Incapacidad Permanente a una trabajadora administrativa, con varias dolencias graves diagnosticadas, que le impedían desarrollar sus diversas tareas laborales.El nuevo dictamen obliga a reconocer una IP Total, lo que exime a la trabajadora de su puesto de trabajo habitual, una prestación económica en función de sus bases de cotización, y que cobrará desde ya; con carácter retroactivo desde enero de 2024. Además, podría trabajar en algún puesto que se adapte a las condiciones que sus patologías le permitan. 

Lo peculiar del caso es que revoca una sentencia del Juzgado de lo Social 7 de Bilbao, tachándola de "incongruente" y que hace una "incorrecta valoración judicial del cuadro clínico de la recurrente". De hecho, el recurso del despacho de Abogados Parrado Asesores, pedía la inclusión de nuevas cargas probatorias no tenidas en cuenta en el primer juicio, a lo que el TSJPV responde que, sin ser necesarias dichas inclusiones, es de derecho estimar el recurso por no haber tenido en cuenta los informes médicos y los dictámenes de las diferentes patologías y dolencias graves de la demandante. 

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dice lo siguiente: "afirma la incorrecta valoración judicial del cuadro clínico de la recurrente, tildando de incongruente a la Sentencia dado que, a pesar de reconocer la existencia de patologías graves como fibromialgia con dolor incapacitante, fatiga crónica, deterioro cognitivo, trastorno depresivo (…) concluye que no está afecta de ninguno de los grados de incapacidad permanente que postula, insistiendo en la gravedad de las patologías y su clara repercusión en su aptitud laboral, así como en el grado de dependencia que presenta, y la necesidad de ayuda; censurando que la instancia no ha considerado, en todo caso, que el desempeño de tareas administrativas como las que la actora realizaba exige alta concentración y esfuerzo, algo incompatible con su estado psico/físico". Llama también la atención del texto legal que los diagnósticos de la demandante se basaban en la fibromialgia y una fatiga crónica que le llevó al "agotamiento extremo", sufriendo una serie de dolores que "le obligaban a estar en la cama". 

Esta trabajadora, además, tenía un grado reconocido de discapacidad del 37%, por lo que la sentencia en primera instancia ha sido aún más incomprensible, lo que nos daba muchos argumentos para rebatirla, sacando la afectada fuerzas de flaqueza para continuar un proceso que ha causado mucho desgaste", apuntó el equipo jurídico de Parrado Asesores. 

También alude la sentencia, y fue un componente importante durante el procedimiento judicial, a las afecciones psíquicas de la trabajadoras, exponiendo que; aunque el INSS y la sentencia en primera instancia reconocieran que las exigencias de su puesto de trabajo no eran incompatibles con las "insuficientes limitaciones" de la administrativa, rebatía la sentencia final que "esta profesión exige, como resulta notorio, un estado psíquico/mental que la demandante no posee dado el deterioro cognitivo que aqueja y la dependencia moderada que acumula por la múltiples lesiones físicas y que refleja el médico evaluador, por lo que no conserva una aptitud psíquico/mental suficiente para llevar a cabo las tareas que comporta su profesión habitual, administrativa".